Nictofobia

Reto 3. Imagina que eres un superhéroe con una gran fobia a la oscuridad, escribe un relato de superación. 


—¡Vamos, levántate! —grita, propinándole una patada en el estómago que le deja encogida y sollozando como cuando era una niña—. ¿Es que ni siquiera piensas enfrentarte a mí? Oh, pobrecita… ¿Tienes miedo? ­—Sus carcajadas retumban en el espacio pequeño y acorazado donde se encuentran, o al menos así es como lo dibuja en su mente maltrecha y no solo por los golpes. La oscuridad le bloquea y su pecho comienza a oprimirle poco a poco, impidiéndole respirar.

Esa misma mañana, la agencia secreta para la que trabajan recibe una alerta por riesgo radioactivo procedente de una planta química abandonada a las afueras y deciden enviar a sus dos mejores agentes, Ptheron y Keros, formando el tándem perfecto: agilidad y fuerza, vista y olfato. Ambos son parte de un ambicioso proyecto en el que los mejores científicos del país han trabajado durante décadas, el desarrollo de un estudio que trabaja en la creación de combinaciones genéticas, incorporando cromosomas de especies animales y vegetales en muestras de ADN humano. En Ptheron utilizaron los de una libélula, por lo que su vista es prodigiosa. Mientas la apariencia exterior es idéntica a la del ojo humano, sus córneas están dividas en omatidios, permitiendo fraccionar imágenes y captar todos sus planos en un perímetro de trescientos sesenta grados y hasta doce metros de distancia. Con Keros, los de un rinoceronte, dotándole de un gran sentido del olfato y un oído muy sensible, además de una piel gruesa y resistente. Desde su nacimiento, se les ha entrenado para desarrollar al máximo sus capacidades especiales y ponerlas al servicio de la agencia; sin embargo, jamás pudieron controlar sus emociones.

Los pensamientos imperfectos se convierten en sentimientos destructivos. 1Tesalonicenses 5:8 - Tal como un yelmo protege la cabeza, la esperanza protege la mente, la facultad de pensar. Si tenemos una esperanza sólida en armonía con los propósitos de Dios, ni el pánico ni la desesperación nos quitarán la paz mental cuando afrontemos dificultades. ¿Quién no necesita esa clase de yelmo? http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102004284?q=Yelmo&p=par: Se dieron cuenta de ello durante un entrenamiento de campo visual, en el que Ptheron entró en pánico. Debía encontrar la llave que abría la puerta de la sala a oscuras donde le habían encerrado, creyendo que debido a su condición física no le supondría mucho esfuerzo; sin embargo, la niña permaneció inmóvil en el centro del habitáculo, moviendo la cabeza de un lado a otro, y acto seguido empezó a gritar descontroladamente, tapándose los ojos y aovillándose en el suelo mientras temblaba de manera espasmódica. Cuando la sacaron de allí, estaba confusa y desorientada. Los preparadores repitieron la prueba en varias ocasiones pero el resultado siempre era el mismo, por lo que pusieron la situación en conocimiento del equipo de psicólogos para que le ayudaran a mitigar su angustia. En las sesiones, asegura distinguir formas en la oscuridad, siluetas que no forman parte del escenario real y le impiden distinguirlo con claridad. A pesar de la terapia, poco pudieron hacer al tratarse de una secuela producida por la modificación genética con la que tendría que convivir el resto de su vida, confusión entre las sombras.

La voz de Keros resuena dentro de su cabeza. Está aturdida, pues no ha dejado de golpearle desde que le ha empujado escaleras abajo. Llegaron al lugar indicado para localizar el origen del escape y enviar información a los servicios de emergencia. Accedieron sin dificultades al interior, pues Keros rompió las cadenas que bloqueaban la entrada con sus propias manos y decide inspeccionar el nivel superior porque su olfato no revela nada significativo desde su posición. Ptheron comienza a moverse por la planta principal y analiza cada rincón, aprovechando la luz violácea que se filtra por las cristaleras ennegrecidas. Está anocheciendo. Poco después, escucha su llamada y corre a encontrarse con él, subiendo la estrecha escalerilla de metal que conduce a un largo pasillo, iluminado con cegadoras luces fluorescentes. Camina apresurada, mirando de un lado a otro, comprobando las numerosas compuertas que permanecen cerradas, hasta que encuentra una abierta y decide asomarse, recibiendo un fuerte golpe por la espalda:

—Ahora en serio, dime, ¿qué pensabas? ¿Que seríamos compañeros inseparables y estaría haciéndote de niñera toda la vida mientras te cuelgas las medallas? —Una nueva patada en el rostro le deja boqueando como un pez fuera del agua—. Eres una vergüenza para la agencia y las personas que han sacrificado su carrera para sacar adelante a un ser tan débil como tú, ¡mírate, temblando como un pajarito asustado! ¡Das lástima!

Rendida ante la traición de su compañero y su propio miedo, su cuerpo está debilitado por los golpes y los espasmos, no tiene fuerzas para ponerse en pie. Recibe una nueva lluvia de patadas y su reacción es cubrirse la cabeza con las manos, intentando buscar una solución, y de pronto ve un tímido destello que se cuela por la escalera, mostrándole la salida. En ese momento, algo se enciende en su interior, decidiendo que ha llegado la hora de dejar de aguantar y devolverle el golpe. Espera a recibir una patada más, la última, bloquea su ataque con las manos y tira de él, haciéndole caer con todo el peso de su cuerpo sobre la espalda, aprovechando para ponerse en pie a duras penas y correr hacia las escaleras.

Se encuentran a la salida. Le está esperando al final del pasillo, en las escalerillas por las que habían subido, mirándole fijamente y con valentía mientras corre hacia ella dispuesto a descargar todo lo que le permita su naturaleza animal, para enfrentarse a él y a su fuerza bruta. Está claro que nada le detendrá, pero olvida que las libélulas son excelentes depredadores y son capaces de crear ilusiones ópticas para confundir a sus víctimas. Cuando se abalanzó sobre ella no encontró nada más que la barandilla y una barra de metal golpeándole la cabeza que le precipitó hasta la planta principal, como tenía previsto hacer con la falsa Ptheron que esperaba agazapada en la pared. De esta manera consigue librarse de sus enemigos, la traición y la oscuridad, aprendiendo que el miedo se supera con inteligencia.

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