Mario

Reto 10. Haz una historia con un protagonista que evoque tu niñez.


 

«¿Qué hago aquí…? Esto está muy oscuro, apenas puedo ver nada… ¡Un momento! ¡¿Qué es eso?!»

Una criatura extraña de color amarillo y forma achatada, patas cortas, ojos saltones y grandes dientes corre hacia él. La esquiva de un salto, subiéndose a una plataforma de ladrillo por la que puede caminar tranquilo y hacerse con unas cuantas monedas de oro, aunque sabe que no deber perder tiempo. Ha atravesado bosques, desiertos, océanos y parajes helados para dar con ella. Su princesa está aquí, custodiada en la última mazmorra.

De pronto, algo sobrevuela su cabeza. Una tortuga alada trata de derribarle, pero consigue agacharse y evitar que le arrebate la munición de bolas de fuego que guarda en el bolsillo de su peto azul. Contraataca con ellas y la hace caer de un disparo, precipitándose por uno de los huecos del suelo y llevándose por delante a otras tres de esas cosas amarillas. Algunas también tienen alas. «¿Cuántas más habrá?», se pregunta. Si este fuera otro momento, se entretendría jugando con sus caparazones y destruir muros con ellos a base de hacerlos rebotar, o en dar cabezazos a las plataformas superiores para conseguir armas extras, pero no quiere cambiar de aspecto. Sabe que le espera al final del recorrido y quiere enfrentarse con el mayor número de posibilidades. Es un rival duro.

Avanza y salta para engancharse a la siguiente plataforma y bajar al suelo. Ha divisado una tubería que conduce a un pasadizo subterráneo y le permite acortar recorrido. Decide descender por ella pero… ¡¡cuidado!! Una enorme planta carnívora saca sus fauces dispuesta a engullirle. Se agazapa tras el metal de la tubería, agachado para que tampoco pueda dañarle con las llamaradas que escupe. Es paciente y espera a que vuelva a esconderse, pues tarde o temprano asomará la cabeza para intentar cazarle y no piensa ponérselo fácil. En el momento en que su hocico blanquecino despunta por la boca de la tubería, saca una bola de fuego del bolsillo y la estrella directamente contra ella, carbonizándola. Ahora que tiene vía libre, se adentra en el interior de la tubería.

Resbala por ella como por un tobogán y se encuentra en otro pasadizo, más complicado de lo que pensaba. Se escucha un crujido extraño y el techo, plagado de clavos largos y afilados, empieza a descender. Corre, buscando espacios vacíos entre los huecos de la estructura donde poder agacharse y que no le atraviesen. Hubiera sido más fácil pasar en su forma normal pero le da igual, sortea los obstáculos sin problemas y salta para llegar a la tubería de aire comprimido que le transporta al primer nivel. Como esperaba, no encuentra el banderín que debe agarrar para marcar el fin de la etapa, sino un puente de acero sobre lava incandescente donde le espera su enemigo:

—Te estoy esperando —dice, mostrando sus fauces babeantes y agitando sus garras.

Es el galápago más feo y enorme que ha visto jamás, pero confía en su rapidez de reflejos contra la corpulencia de su adversario. Solo que tiene que pasarle por encima y cruzar al otro lado.

En un primer intento, se aproxima. Su adversario da un gran salto, haciendo tambalear el puente, y comienza a lanzarle martillos de plomo para que retroceda. Uno de ellos le roza en un pie y le hace perder su poder. Ya no le quedan bolas de fuego aunque sigue conservando su forma gigante.

El segundo tampoco resulta satisfactorio, pues bloquea su salto en el aire. Ya no le quedan más oportunidades. Ahora que es pequeño, un nuevo error significa volver a empezar desde cero. Retrocede hasta llegar al inicio de la pasarela, permitiendo que su enemigo avance hasta llegar a él con la intención de aplastarle, pero se cuela entre sus patas y corre veloz en dirección contraria, alcanzando la palanca que permite que las placas de acero se separen y caiga a la lava incandescente.

Finalmente, nuestro héroe con bigote, que tantas partidas nos ha hecho disfrutar con sus aventuras —y lo seguirá haciendo—, consigue llegar al castillo donde le aguardan el rey y su amada princesa.

Mario bross                                                                                                                                                     Más:

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