Araneae

Los ágiles bípedos arrasan con todo a su paso. Los primeros dos inician la persecución, después se suman varios más. Tantas criaturas inteligentes a la caza de un ser tan insignificante como yo. Corren por el infinito pasillo blanco nuclear, velado por una intermitente luz rojiza mientras me deslizo entre las baldosas y esquivo trampas en forma de zapatos o ruedas de sillas giratorias. Detesto mi tamaño desproporcionado y mi color oscuro que me impide camuflarme, como hacen mis hermanas de jardín. Seguir leyendo “Araneae”

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Incertidumbre

«¿¡Qué hay en la caja!?», se pregunta con desazón.

Se la dejaron en el felpudo la tarde de ayer y todavía no se ha atrevido a abrirla. Es muy simple y no está envuelta, solo el nudo de la cuerda que lleva alrededor de sus formas cuadradas impide que las solapas se abran. Tampoco es demasiado grande, tiene el tamaño de una caja de zapatos. Quizá sea eso, una caja de zapatos. Aunque es extraño. Ni se acerca su cumpleaños ni da detalles sobre su número de pie. No. Seguro que no son unos zapatos. ¿Entonces qué? Seguir leyendo “Incertidumbre”

Sálvame

María Luisa termina de comer y espera a que empiece su programa favorito. Hoy toca naranja de postre. La pela despacio y disfruta de su olor mientras el jugo le chorrea entre los dedos. Corta un pedazo y se lo lleva a la boca. Está amarga. «Vaya por Dios…». No le gusta. A lo mejor Julián la quiere. Este hombre se come cualquier cosa. Pero parece que hoy está desganado. No quiere comer. La deja sobre el plato junto a las espinas de pescado y la servilleta de papel arrugada y va a la cocina a por otra. «A ver si tengo más suerte con esta». Se sienta de nuevo y mira la tele. Empiezan Los Deportes. Mira el reloj. Aún queda un rato para las cuatro. Repite la operación. Esta parece dulce. La prueba. Está buena. Seguir leyendo “Sálvame”

Amanecer

El sol entra por la ventana de la habitación.

Es la primera vez que despierta a su lado. De hecho, es la primera vez que despierta al lado de alguien. Nunca se ha permitido dormir abrazada a alguien. Ni los mimos. Ni la cucharita. Ahora todo es nuevo y agradable. Hasta sus tímidos ronquidos le resultan una cálida melodía que le arrulla en sus sueños.

Gira la cabeza para mirarle una vez más, como ha hecho durante toda la noche. Sigue ahí, no se ha marchado. ¿Por qué? Quizá no sea como los demás. Quizá sea él y no otro quien le ayude a descubrir eso tan bonito que llaman amor.

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17. Busca “objeto” en Google Imágenes. La penúltima foto te presentará al protagonista de tu relato.

Nota de autora: está fue la imagen que salió. Google es así.

Pesadilla antes de Navidad

Los habitantes de Ciudad Halloween llevan un tiempo preocupados. Todos se preguntan lo mismo. «¿Qué le pasa a Jack?». El afable y popular vecino huesudo lleva días sin salir de casa ni responde a las llamadas. Ni siquiera Sally, con quien mantiene una estrecha amistad, sabe de él. Sin embargo, la almena de su torre está iluminada en la constante oscuridad. Seguir leyendo “Pesadilla antes de Navidad”

El pacto

El todoterreno azul dobla la esquina de un brusco volantazo. La mujer se baja del coche bajo la lluvia torrencial y se adentra en el parque, convertido en un oscuro lodazal.

Aparca en la entrada del callejón y apaga el motor. Abre la guantera, se cubre el rostro con un pasamontañas y comprueba el cargador de su glock del treinta y siete, antes de salir tras ella. Vestida con falda de tubo y zapatos de tacón, tampoco podrá llegar muy lejos. Unas zancadas rápidas después, el blanco cruza la línea de tiro.

Un disparo contra el tronco de un árbol paralelo es suficiente para que grite y caiga al barro, mientras la madera astillada salta sobre su cabello oscuro. Le encanta su trabajo. Sus clientes siempre le piden lo mismo; algo sencillo, rápido y limpio. Pero si supieran cómo disfruta al llevar a sus víctimas al límite y al hacerles creer que pueden salvar sus vidas, lo comprenderían.

—Cariño… —«Megan, ¿qué ocurre?»—. Voy en el coche. Me pisa los talones desde que he salido del hospital y no consigo deshacerme de él —«¿Dónde estás?»—. Cerca del parque. Tengo mucho miedo, Jordan… —«Estoy cerca, cariño. Tranquila. Deja el coche en el callejón y dirígete al estanque. Te espero allí».         

    

Gira la cabeza y le ve acercarse sin aminorar el paso, mientras le apunta desde la distancia. Abandona sus zapatos y echa a correr, aunque le tiemblan las piernas. La persecución continúa poco después, pero se detiene al comprobar que hay alguien más. Un hombre que se acerca a ella y le rodea entre los brazos. Respira hondo y prosigue. Debe terminar lo que ha empezado.   

 

«Necesito tu ayuda, Jack. Mi mujer me engaña».

Se acerca y le apunta a escasos centímetros de la nuca. Ella, levanta las manos despacio y agacha la cabeza mientras el delicado vello de su cuello se eriza. Después, observa el rostro de su compañero y amigo, que cambia por momentos. Su mirada se endurece y abandona cualquier atisbo de compasión.

—Dispara —le ordena.    

—Por favor, Jordan. No hagas esto… — le suplica entre lágrimas, rendida.  

—¡Te he dicho que dispares!

«Lo sabe, Megan», le confesó en una de sus madrugadas furtivas. «Te ha pedido que me mates, ¿verdad?». Ante su silencio, ella decidió por los dos y sellaron el pacto con un beso.  

En un movimiento rápido e inesperado, encañona a su mujer a la altura del pecho. Ella cierra los ojos y espera temblorosa, hasta que un ruido cortante y seco pone fin a una larga historia. El rostro de su marido le mira fijamente desde el suelo, con una bala atravesada entre ceja y ceja. Se tapa la boca para ahogar un grito. Jack se acerca con el rostro descubierto y se abraza a ella.

—Es tu turno —le susurra.

—Mi marido ha intentado matarme —solloza, en la llamada que realiza al 911.    

Imagen relacionada


a. El género literario del relato debe ser suspense (se intentan frustrar los planes del antagonista)

b. El/la protagonista debe ser un/a asesino/a

c. Un personaje debe ser infiel a su pareja

Vale por un día

Una tarde de primavera fui a una de esas tiendas de moda, donde puedes comer toda clase de cereales con leche, y encontré un sobre dorado en el interior de una de las cajas.

«Vale por un día con la persona que más admiras»   Seguir leyendo “Vale por un día”